Cosecha de maíz en la región de Bahía Blanca alcanza el 93% con fuertes contrastes en los rendimientos
Cosecha de maíz en la región de Bahía Blanca alcanza el 93% con fuertes contrastes en los rendimientos

La caída en la humedad de los granos aceleró el tramo final de la trilla, marcando picos de hasta 13.000 kilos por hectárea en la zona norte y una gran heterogeneidad en el centro. En paralelo, el trigo y la cebada mantienen un buen estado general, aunque el sector se mantiene en alerta sanitaria y a la espera de lluvias clave para revertir la sequía incipiente.
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Cosecha 2026/27: el campo proyecta un récord histórico de exportaciones por US$ 42.200 millones
Datos destacados del informe de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca (BCP):
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Evolución de la humedad y barbechos: La recolección de planteos tardíos se destrabó al bajar la humedad del grano desde un 20% (a principios de agosto) al actual 14-15%. La liberación de estos lotes permite a los productores avanzar con las tareas de barbecho para el próximo ciclo agrícola.
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Radiografía de los rendimientos del maíz:
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Zona Norte (99% cosechado): Rindes entre 4.000 y 13.000 kg/ha, con un promedio zonal de 8.100 kg/ha.
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Zona Centro (90% cosechado): Ambientes muy heterogéneos con rindes en secano de 1.700 a 11.000 kg/ha, promediando 5.900 kg/ha.
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Zona Sur (85% cosechado): Promedio de 4.800 kg/ha, superando tanto las estimaciones de la campaña actual como el promedio histórico de las últimas siete campañas.
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Estado de la cosecha fina (Trigo y Cebada): A pesar de las demoras iniciales en la siembra, los cultivos ya se encuentran en pleno macollaje o comenzando a encañar. Además, gran parte de la fertilización nitrogenada ya fue completada.
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Presión sanitaria: El combo invernal de alta humedad y escasa radiación desató la aparición de royas y una mayor incidencia de mancha en red en la cebada. Las aplicaciones de fungicidas ya comenzaron, con especial vigilancia en el sudeste bonaerense.
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Déficit hídrico y pronóstico: Las reservas del suelo se deterioraron en la última semana, marcando un escenario de sequía. El agro depende de las lluvias pronosticadas para los próximos diez días (entre 25 y 50 milímetros) para frenar la pérdida de humedad en el perfil y asegurar el desarrollo de la fina.
