Agricultura

Riego por goteo enterrado: el INTA Manfredi evaluó el impacto en el suelo tras 12 años de uso

Riego por goteo enterrado: el INTA Manfredi evaluó el impacto en el suelo tras 12 años de uso

Un ensayo pionero en agricultura extensiva analizó las modificaciones químicas en el perfil del suelo. Los especialistas recomiendan realizar monitoreos periódicos, incorporar muestreos profundos y evaluar estrategias de lavado de sales.

Hallazgos clave sobre salinidad y evaporación capilar

El INTA Manfredi presentó los resultados de un estudio sobre riego por goteo enterrado tras 12 años de ensayo en la región central de Córdoba. Los especialistas analizaron el impacto sobre la salinidad, la sodicidad y el pH en una rotación de trigo, soja y maíz.

Durante la investigación, los técnicos detectaron un incremento en la concentración de sales solubles respecto del sector de secano. En los primeros 20 centímetros del perfil, la conductividad eléctrica casi duplicó los valores de las parcelas sin riego. Asimismo, por debajo de los 40 centímetros y hasta los dos metros de profundidad, los registros resultaron 2,4 veces superiores.

Sorprendentemente, las sales ascendieron hacia la superficie a causa de la evaporación del agua. Por lo tanto, el ensayo demostró que el agua aplicada en profundidad también desplaza minerales hacia las capas superiores por capilaridad.

El comportamiento del sodio y el nivel de rendimiento

En cuanto a la sodicidad, el porcentaje de sodio intercambiable alcanzó valores de entre 6% y 13% por debajo de los 40 centímetros en las parcelas regadas. En contraste, el sector de secano presentó registros de entre 3% y 4%.

Aunque los datos no superan el umbral del 15% que clasifica a un suelo como sódico, los valores cercanos al 10% requieren atención. En consecuencia, podrían generarse problemas de dispersión de coloides y mermas en la permeabilidad del terreno.

Pese a las modificaciones químicas registradas, los rendimientos de trigo, soja y maíz se mantuvieron elevados. Por consiguiente, el sistema sostuvo una alta productividad sin registrar pérdidas durante las 12 campañas.

Recomendaciones de monitoreo y manejo preventivo

La investigadora Carolina Álvarez remarcó la necesidad de implementar controles periódicos para prevenir mermas futuras en la producción. Además, el muestreo previo a la campaña 2025/26 se realizó tras tres años de precipitaciones inferiores a las normales, lo que pudo haber limitado el lavado natural.

Entre las alternativas de manejo, la especialista sugirió aprovechar los períodos de lluvias para favorecer el lavado de sales en épocas de menor demanda. Sin embargo, aclaró que la corrección depende de la calidad del agua, las características del suelo y los milímetros aplicados.

Finalmente, el equipo del INTA recomendó tomar muestras a mayor profundidad para determinar el alcance de los minerales en el perfil. Esta práctica permitirá ajustar las decisiones tecnológicas junto con asesoramiento profesional.

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