El consumo de carne porcina alcanzó los 21 kilos por habitante, pero cayó la rentabilidad en las granjas
El consumo de carne porcina alcanzó los 21 kilos por habitante, pero cayó la rentabilidad en las granjas
Un informe del IERAL reveló que la producción y la demanda interna registraron números récord durante 2026. Sin embargo, el aumento en los costos y la debilidad en los precios del capón ajustaron fuertemente los márgenes de los productores.
Producción récord y mayor absorción del mercado interno
Entre enero y septiembre de 2026, la Argentina produjo 670,2 mil toneladas de carne porcina. Esta cifra representó un aumento del 12% respecto al mismo período de 2025. Además, el volumen superó en un 31% al promedio histórico registrado entre 2017 y 2025.
La faena total alcanzó los 6,94 millones de cabezas en los primeros nueve meses del año. Asimismo, durante septiembre la producción mensual llegó a 73,7 mil toneladas. De esta manera, el sector alcanzó el registro más alto de la serie histórica.
El mercado interno absorbió la mayor parte de esta oferta disponible. Por lo tanto, el consumo por habitante subió a 21 kilos anuales. El indicador superó holgadamente los 18,7 kilos de 2025 y el promedio histórico de 15,7 kilos.
En relación con el comercio exterior, las importaciones crecieron un 24% y alcanzaron las 66,6 mil toneladas. Por su parte, las exportaciones se quintuplicaron hasta sumar 7,1 mil toneladas. Sin embargo, el intercambio internacional aún representa una porción menor del negocio total.
Caída de precios y presión sobre los márgenes
La elevada oferta disponible en la plaza local explicó el comportamiento débil en las cotizaciones del capón. Durante el tercer trimestre de 2026, el precio promedio se ubicó en $2.386 por kilo a valores constantes. Este resultado implicó un descenso del 7,1% respecto al mismo trimestre del año anterior.
Al mismo tiempo, los costos totales de producción promediaron $2.327 por kilo. Aunque se ubicaron un 3% por debajo del año pasado, rompieron la racha de bajas y subieron un 3% en comparación con el trimestre previo. Cabe destacar que la alimentación representa cerca del 60% de los costos totales.
En consecuencia, el margen neto para una granja de eficiencia media retrocedió a $107 por kilo en el tercer trimestre. En septiembre, la rentabilidad bajó a tan solo $48 por kilo. Por consiguiente, el margen sobre costos pasó del 10,7% en el segundo trimestre a un exiguo 2% al cierre de septiembre.
La brecha entre eficiencia y localización geográfica
El reporte del IERAL analizó el impacto según el nivel de eficiencia en granjas de 500 madres. Los resultados mostraron diferencias marcadas en el resultado económico:
- Alta eficiencia: Logró una conversión de 2,5 kilos de alimento por kilo producido y obtuvo un margen positivo de $348 por kilo.
- Baja eficiencia: Registró una conversión de 3,1 kilos de alimento por kilo producido y cerró con una pérdida de -$297 por kilo.
Por otro lado, la ubicación geográfica influyó decisivamente en los costos por el valor de los fletes de granos. En un establecimiento ubicado en Rosario con precios de insumos plenos, el margen resultó de $0,3 por kilo. En cambio, a 450 kilómetros del puerto, el menor costo del grano elevó el margen a $107,2 por kilo.
Finalmente, el informe simuló los márgenes con los precios de los granos a valores de septiembre en la Bolsa de Comercio de Rosario ($294 mil el maíz y $559 mil la soja). Bajo ese esquema, una granja de eficiencia media cerró en terreno negativo con un margen de -$57 por kilo.
