Genética ovina: avances para mejorar la lana frente a la sequía
Genética ovina: avances para mejorar la lana frente a la sequía

El clima extremo desafía constantemente a los productores ovinos de la Patagonia. La falta de lluvias perjudica el desarrollo normal de los pastizales. Sin embargo, la ciencia nacional aporta soluciones muy efectivas para los cabañeros.
La respuesta de la ciencia
Los genetistas desarrollaron líneas de ovejas Merino mucho más resistentes a la sequía. Estos animales mantienen la calidad y finura de su vellón consumiendo menos agua. Por consiguiente, los productores logran sostener sus ingresos en años climáticamente malos.
Asimismo, los especialistas afirman que esta biotecnología salvará muchas explotaciones familiares. La adaptación al cambio climático resulta vital para la supervivencia del rubro. En conclusión, la inversión en genética hoy representa una necesidad absoluta.
La sequía es uno de los mayores desafíos para la producción ovina en la Patagonia, afectando la disponibilidad de pasturas, la ganancia de peso y, sobre todo, la calidad y el rendimiento de la lana. Sin embargo, la genética ha demostrado ser una herramienta fundamental para adaptar las majadas a estas condiciones extremas.
La clave del éxito radica en la selección genética y la cría selectiva. Los cabañeros y genetistas trabajan en identificar y reproducir animales que presenten rasgos específicos que les confieran una mayor tolerancia a la falta de agua y alimento, sin sacrificar la calidad de su vellón.
Salto exportador y tecnología: el gran momento del sector ovino
¿Cómo funciona la selección para resistencia a la sequía?
El proceso no se basa en un solo «gen mágico», sino en la evaluación de un conjunto de características adaptativas:
- Eficiencia en la conversión de alimento: Se seleccionan animales que pueden mantener su peso y producir lana de calidad consumiendo pasturas de menor calidad (más secas y fibrosas), comunes en épocas de sequía.
- Reservas corporales: Se buscan ovejas con una mayor capacidad para almacenar grasa corporal durante las épocas de abundancia, la cual utilizan como reserva de energía cuando el alimento escasea.
- Tolerancia al estrés térmico: La sequía suele ir acompañada de altas temperaturas. Se prefieren animales con características fenotípicas (como menor pigmentación en áreas expuestas o mejor capacidad de termorregulación) que les permitan soportar el calor sin que su metabolismo se vea severamente afectado.
- Resistencia a enfermedades y parásitos: Un animal sometido a estrés hídrico y nutricional es más vulnerable. La selección de individuos con sistemas inmunológicos robustos es crucial para evitar mortandades.
El impacto en la calidad de la lana Merino
El objetivo no es solo que la oveja sobreviva, sino que siga produciendo la lana fina por la que la raza Merino es valorada mundialmente.
- Finura y resistencia: Durante una sequía severa, la falta de nutrientes puede causar un «afinamiento» excesivo de la fibra, creando un punto débil en el vellón que se rompe fácilmente durante el hilado. La selección genética busca animales cuya tasa de crecimiento de la lana se mantenga más constante frente a las fluctuaciones nutricionales, reduciendo estos puntos débiles.
- Rendimiento al peinado: Una oveja bien adaptada mantendrá una producción de lana más limpia y con menos tierra y material vegetal incrustado, lo que se traduce en un mayor rendimiento una vez procesada.
- Peso del vellón limpio: Aunque el peso total puede disminuir ligeramente en años malos, las majadas mejoradas genéticamente sostienen pesos de vellón significativamente superiores en comparación con rebaños no seleccionados bajo las mismas condiciones de sequía.
Este trabajo de largo plazo requiere registros precisos de producción, genealogía y, cada vez más, el uso de herramientas genómicas (análisis de ADN) para identificar a los mejores reproductores de manera más temprana y precisa. Es una inversión que, ante la creciente variabilidad climática, resulta indispensable para la viabilidad económica de los establecimientos ovinos patagónicos.
Tiempoagro
