Entre Ríos con producción récord de trigo

La actual cosecha alcanzó las 2,2 millones de toneladas, pero los rendimientos fueron dispares.

Durante la última campaña, Entre Ríos logró una producción récord de trigo, que alcanzó los 2,2 millones de toneladas. Pero su valor fue inferior al de la campaña anterior (2022/23), debido a la baja en los precios de venta al momento de cosecha.

Para los productores, en términos económicos,  fue fundamental llegar a rendimientos por hectárea por encima de los 3.000 kg/ha y de esa manera evitar márgenes brutos negativos para producción entrerriana.

En cuanto a los rendimientos, fueron dispares ya que los resultados muestran disparidades debido a la distribución irregular de las lluvias a lo largo de 2023, marcando a la región en dos zonas.

El Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER) reportó que en la costa del río Paraná, las precipitaciones fueron menores a lo esperado, mientras que en la costa del río Uruguay alcanzaron niveles normales o incluso superiores a lo anticipado.

Esta variación climática resultó en un escenario moderadamente más húmedo de lo normal en los departamentos ubicados hacia el Este, y una situación normal hacia el Oeste. Los rendimientos más bajos se registraron en el sector Oeste (departamentos Diamante, Paraná, Nogoyá y Victoria) con un promedio de 3.166 kg/ha, mientras que los valores más altos se encontraron en el sector Sur (departamentos Gualeguay, Gualeguaychú, Tala y Uruguay) con un promedio de 4.081 kg/ha. Debido a estas diferencias en los rendimientos por hectárea, los resultados económicos también variaron según la zona de cultivo del cereal.

El margen bruto promedio del cultivo de trigo se sitúa alrededor de los 80 dólares por hectárea. Considerando la superficie cultivada total, representa un resultado bruto en el territorio de aproximadamente 50 millones de dólares. Este resultado se obtiene al descontar los costos estimados de la actividad, que rondan los 450 millones de dólares e incluyen gastos en fletes, insumos, labores, cosecha y arrendamientos. Estos datos representan en términos relativos un retorno por dólar gastado del 10%.

Cabe señalar que a los lotes cosechados de trigo en noviembre o diciembre suelen continuales con la siembra de soja en esas fechas, denominada soja de segunda por haber tenido previamente trigo implantado. Este aspecto es relevante para el análisis económico de cada campaña agrícola. En el siguiente ejercicio se intenta estimar qué rendimientos por hectárea de soja de segunda se necesitan para alcanzar márgenes brutos positivos en la combinación productiva trigo-soja y, así, poder cubrir los costos asociados a la actividad.

Siguiendo esta lógica, los departamentos con mejores rendimientos en trigo, y por ende mayores márgenes, necesitarán rendimientos en soja de segunda de hasta a los 1.600 kg/ha obtener ganancias, inferior al rendimiento histórico promedio provincial. Mientras que los departamentos peor posicionados en trigo, como Paraná o Diamante, deberían obtener un mínimo de 2.000 kg/ha de soja de segunda.

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