Panorama pesquero: inversiones en puertos, el cierre de zafra del langostino y el debate por los recursos en el Atlántico Sur
Panorama pesquero: inversiones en puertos, el cierre de zafra del langostino y el debate por los recursos en el Atlántico Sur

Mientras el puerto de Mar del Plata reconfigura su infraestructura con proyectos de modernización y optimización logística, la actividad pesquera industrial atraviesa un momento de transición clave. Tras el cierre de las últimas subáreas de captura de langostino y las campañas de investigación del INIDEP enfocadas en evaluar la biomasa y el porcentaje de ejemplares juveniles, la cadena se repliega hacia el procesamiento en planta y la búsqueda de nuevos mercados externos.
Inversiones y valor agregado en tierra Las noticias recientes en los principales enclaves exportadores muestran una clara apuesta por la eficiencia y la industrialización del descarte. Anuncios de nuevas plantas de procesamiento en la Patagonia —con inversiones millonarias orientadas a transformar subproductos de merluza y langostino en harina y aceite de pescado— reflejan la necesidad de optimizar los márgenes operativos. A esto se suma el reordenamiento de los esquemas de trabajo en las principales compañías procesadoras para asegurar turnos sostenidos de producción de colas de langostino.
El pulso de las flotas y la administración de los recursos Tranqueras afuera, o mejor dicho, milla 200 adentro, la agenda institucional sigue caliente. Las discusiones en el seno del Consejo Federal Pesquero se centran en el reparto y la administración de cuotas de captura —con reclamos provinciales por el abastecimiento de materia prima a las plantas costeras— y el seguimiento riguroso de las especies clave como el calamar y la centolla. En paralelo, la industria mantiene alta su preocupación por los costos logísticos, las tarifas de practicaje y el impacto de las retenciones en la competitividad exportadora frente a flotas internacionales.
