Porcinos

El sector porcino nacional cerró julio con señales mixtas.

El sector porcino nacional cerró julio con señales mixtas.

El Margen Bruto porcino se mantuvo positivo en julio pese a la suba de granos, según el informe mensual de JLU Consultora.

El precio del cerdo en pie tuvo una baja del 2.6% en su cotización dolarizada respecto al mes anterior, aunque se mantiene 7.7% más caro que un año atrás. La suba del dólar frente al peso explica gran parte de ese movimiento.

El alza del maíz y la soja lideró las subas del mes y presionó los costos de producción, achicando el Margen Bruto en dólares del negocio. Aun así, el indicador siguió por encima del promedio histórico del 17.7%. En la relación de los primeros siete meses del año, el cerdo subió 13.4%, mientras que el costo de producción aumentó apenas 2.5%.

El informe también remarca el comportamiento de la oferta. El peso promedio de faena volvió a crecer, y la diferencia acumulada de 1.7 kilos por animal representa, según el Ing. Zoot. Juan Luis Uccelli, «un aumento en la oferta de 20.000 ton anualizadas».

 

Marzo a julio son, históricamente, meses complicados para el sector, pero este año el contexto fue distinto gracias al buen momento de la carne vacuna, que sostuvo la demanda relativa de cerdo. El propio Uccelli lo resume así «Hay un vaso medio lleno, se quiera o no mirar.»

A nivel internacional, Brasil complica el panorama regional al ofrecer cerdo en pie por debajo de su costo de producción, mientras Estados Unidos mostró una leve recuperación en sus cotizaciones. En el plano local, el consumo de fiambres y chacinados tuvo un repunte inesperado durante las primeras semanas del Mundial de Fútbol, en sintonía con el avance del seleccionado argentino en la competencia.

 

El informe insistió además sobre un tema pendiente desde hace cuatro años, los compartimentos sanitarios, que permitirían exportar a países que hoy frenan la compra de carne porcina argentina por la condición de país libre de aftosa con vacunación.

 

En sus conclusiones, Uccelli fue especialmente crítico con el fenómeno importador. Sobre el crecimiento de las exportaciones porcinas, advirtió que «simplemente es pasar de hacer casi nada, a muy poco.» Y sobre el tipo de cambio, planteó que «Si el dólar estuviera al valor del vocero presidencial, las importaciones disminuirían y las exportaciones aumentarían.» Finalmente, remarcó que el negocio porcino «sigue dependiendo del humor de la carne vacuna, tanto en el orden internacional, como el local.»

 

 

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